93 213 68 13 info@citopatveterinaria.com
Área clientes

Inês Borges, DVM

Las neoplasias mamarias son los tumores más frecuentes en las perras. Las neoplasias benignas, ocurren en perras más jóvenes, de 7 a 9 años, mientras que las neoplasias malignas ocurren en perras mayores, de 9 a 11 años de media. Sin embargo, la edad a la que se desarrollan los tumores dependerá de la raza y el tamaño de la perra, ya que las razas grandes desarrollan neoplasias mamarias a una edad más joven que las razas pequeñas.

Las neoplasias mamarias son menos comunes en los gatos (tercer tumor más común) y la incidencia de tumores mamarios es baja en comparación con los perros.

La incidencia de tumores mamarios en otros animales domésticos es muy baja, ya que la mayoría de las especies productoras no alcanzan la edad fertil o una edad suficiente para desenrollar tumores mamarios.

El uso de hormona exógena, tanto progestágenos como estrógenos, también disminuye la edad en la que las neoplasias mamarias se desarrollan.

Los histotipos más comunes de neoplasias mamarias son los carcinomas simples, los complejos y los carcinomas sólidos. El pronóstico de los carcinomas mamarios está basado en la edad de la perra, tamaño del tumor, crecimiento infiltrativo, la existencia de metástasis a linfonodos y a nivel distante y grado histológico. Los carcinomas anaplásicos, micropapilares invasivos y comedocarcinomas son agresivos y usualmente tienen tiempos de supervivencia más cortos.

No es posible de diferenciar clínicamente entre tumor benigno o maligno de mama. No obstante, algunos signos clínicos (rápido crecimiento, ulceración, tamaño del tumor y fijación a los tejidos circundantes) pueden indicar malignidad.

La diferenciación citológica entre benigno y maligno es también difícil de predecir, la correlación es aproximadamente del 20%. La histopatología es el mejor método para diagnóstico porque nos permite determiar el tipo del tumor, el carácter benigno versus maligno, grado histológico y establecer un pronóstico más preciso. El criterio más importante para diferenciar tumores mamarios benignos de malignos está basado en tinciones de H&E.

A continuación, vamos a describir los criterios que utilizamos para establecer el grado histológico en tumores mamarios de las perras.

El sistema de clasificación histológica es un indicador pronóstico útil e importante de las neoplasias mamarias caninas. En el cáncer de mama humano, el sistema más utilizado en todo el mundo es el método numérico Elston y Ellis, que ha sido adaptado para su uso en medicina veterinaria y evalúa tres características morfológicas: formación de túbulos, pleomorfismo nuclear y recuentos mitóticos.

Recientemente se ha publicado un método de clasificación histológica adaptado al perro (denominado método Peña). Este sistema considera la heterogenicidad de los tumores mamarios caninos, la forma de evaluar tumores complejos y mixtos y se adapta para evaluar la gran variabilidad de núcleos y nucléolos. (Tabla 1).

Este sistema de clasificación es una herramienta pronostica útil, facilita la interpretación histológica y ofrece criterios uniformes para los patólogos veterinarios. El grado tumoral junto con el subtipo histológico es predictivo del comportamiento biológico de los carcinomas mamarios.

 Score Formación de túbulos Pleomorfismo nuclear Mitosis en 10 campos/HPF

1

>  75%

Núcleo pequeño uniforme o regular e ocasional nucléolo 0-9
 2

Moderada formación de tubulos (10-75%)

Grado moderado de variación nuclear en tamaño y forma, núcleo hipercromatico y presencia de nucléolo 10-19
3

Minima o ausencia de formación (<10%)

Marcada variación en los tamaños de los núcleos, son hipercromaticos con 1 o más prominentes nucléolos >20

Tabla 1. Grados histológicos de los tumores mamarios caninos.

Score:

3–5 Grado I (bajo)

6–7 Grado II (medio)

8–9 Grado III (alto)

El grado histológico es un factor pronóstico importante. Estudios recientes, indican que el tiempo medio de supervivencia para tumores mamarios de grado I es de más de 37 meses, de grado II es de 32 meses y de grado III de 18 meses. La tasa de supervivencia media a 2 años es del 100%, del 80% y del 30%, respectivamentye. El riesgo de recurrencia/metástasis y de mortalidad asociada con el tumor, varía entre el 3,4 % para el grado I, 15.8% para el II y un 58.8% para el grado III (Peña, 2013).

A continuación tenemos varios ejemplos de neoplasias de grado I, II y III respectivamente.

Adenocarcinoma tubular de grado I. Score: 3 (mitosis=1; pleomorfismo nuclear =1, formación de túbulos=1) Evidenciamos los nucléolos ocasionales, núcleos con bajo pleomorfismo, formación de túbulos y no se observan mitosis (H&E, 400X).

 

Adenocarcinoma tubular de grado II. Suma: 6 (mitosis=2; pleomorfismo nuclear =2, formación de túbulos=2) Evidenciamos los núcleos con moderado pleomorfismo, formación tubular menos evidente y se observan 2 mitosis (H&E, 400X).

 

Adenocarcinoma tubular a sólido de grado III. Suma: 9 (mitosis=3; pleomorfismo nuclear 3, formación de túbulos=3) Evidenciamos los nucléolos, a veces más que uno, núcleos con moderado pleomorfismo, formación tubular escasa y se observan 4 mitosis en este campo (H&E, 400X).

 

Bibliografia:

Donald J. Meuten. Tumors in Domestic Animals (Posición en Kindle12817). Wiley. Edición de Kindle.

Peña, L., De Andres, P.J., et al. (2013) Prognostic value of histological grading in noninflammatory canine mammary carcinomas in a prospective study with two‐year follow‐up: Relationship with clinical and histological characteristics. Vet Pathol 50:94–105.